No es fácil mantener una carrera en heavy metal, año tras año, década tras década. Las mejores cosas no se crean con miras a la eficiencia energética, mientras que los engranajes que mantienen la operación en funcionamiento necesitan cuidado y atención constantes. Incluso Slayer, a quien Lamb Of God acompañó en América del Norte en su carrera final el año pasado, finalmente admitió que tres décadas y media de bombear bilis constante al cosmos fue más que suficiente y se retiró el año pasado.

Muchos grandes se han visto esencialmente 'retirarse' de la forma de arte debido al desgaste en su cuerpo: Nick Menza de Megadeth (rodillas malas), Joey Jordison de Slipknot (problemas de columna), Brian de AC / DC Johnson (mala audición). Te imaginas que una carrera alternativa realizando do-wop no hubiera sido tan exigente para el cuerpo.

Este, el décimo álbum de estudio de Lamb Of God, marca el primer lanzamiento de la banda de Virginia desde el VII de 2015: Sturm und Drang, el más largo que el grupo lo haya dejado entre discos. Es casi seguro que hay algo significativo para leer en el título de su registro después de todo este tiempo. Vamos a ir con: este es un disco que es la versión más auténtica de la banda que quiere ser Lamb Of God.

Claro, ha habido un cambio de formación: el baterista fundador Chris Adler se une a Art Cruz, formalmente de las bandas Prong y Klogr. También hay un toque de voces invitadas: el 'Poison Dream' emocionantemente quisquilloso ve a Jamey Jasta de Hatebread escupir lo que queda de su garganta a lo largo de los ocho medios y Chuck Billy de la banda de thrash metal de Cali Testament hace todo para hacer de 'Routes' un Testamento grabar, excepto suprimir el rugido del vocalista de LOG Randy Blythe. Hablando de que…

Aunque definido por una de las voces más guturales del metal moderno, el álbum 10 va a una gran cantidad de lugares nuevos, previamente inexplorados. El abridor “Memento Mori”, conducido por la implacable guitarra de Mark Morton, coquetea con el etéreo gótico de las Hermanas de la Misericordia. ¿Y es ese metal ennegrecido que podemos escuchar más cerca de “In The Hook”?

Mira, hay otra lectura de la decisión de Lamb Of God de auto-titular su nuevo disco, todos estos años. Estos son tiempos de gran descontento político y social, el tipo de coyuntura donde una banda como LOG se convierte en una necesidad y no un lujo. Considéralo como un soldado haciendo un testamento antes de ir a la batalla, pero parece que Cordero de Dios está poniendo sus papeles en orden y preparándose para la próxima carga por encima, sin pensar en relajarse.

Detalles

Fecha de lanzamiento: 19 de junio

Etiqueta de registro: Explosión épica y nuclear

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí