Las purgas sónicas aplastantes no son nada nuevo para la banda de Filadelfia Nothing. Su último álbum, “Dance On The Blacktop” de 2018, fue una explosión de pelusa; áspero, intenso y profundamente personal. En “The Great Dismal”, sin embargo, esas grandes ondas de sonido son aún más fuertes, sus bordes afilados hasta un punto más fino. Las guitarras son más ricas y con más capas densamente, los tambores más golpeando, todo bañado en un estruendoso baño de ruido de otro mundo.

En varias pistas, hay una comparación extremadamente obvia, aunque válida, que se puede hacer con la búsqueda de My Bloody Valentine por lo sublime a través de shoegaze. Los ataques de guitarra organizados con precisión que resplandecen por toda la ardiente segunda pista “Say Less” provienen directamente del manual de Kevin Shields. De vez en cuando explotan con tanta firmeza en todos los cilindros que recuerdan la roca espacial trascendente y absorbente de Spiritualized: vea la segunda mitad hipnótica de 'Bernie Sanders', o las delicadas cuerdas y arpas que decoran 'A Fabricated Life'. Mientras tanto, “Just A Story” y “April Ha Ha”, combinan riffs gruñidos como Smashing Pumpkins de la era dorada.

Todo lo cual quiere decir que “The Great Dismal” suena grande, y mucho más grandioso en alcance que cualquier cosa que el cuarteto haya hecho antes; El líder Dominic Palermo incluso escribió el disco con la primera fotografía de un agujero negro colgando sobre su escritorio. Hay momentos en los que realmente se sueltan con toda esa fuerza. Las guitarras azotan, aúllan y se zambullen en “Say Less” como los vientos de un huracán de categoría seis; Tres cuartas partes del camino a través del ya imperioso 'Asilo del Hambre' llega una ametralladora de batería y un chirrido de guitarra para sorprenderte de nuevo. Las gigantescas guitarras de rock espacial de “Bernie Sanders” explotan y brillan como una supernova, y el lento crescendo de “Blue Mecca” es totalmente abrumador.

Sin embargo, hay puntos en los que el disco se atasca por su propio peso, donde una ola de ruido desaparece sin causar ningún daño. En “Just A Story”, los reflujos y los flujos de voz alta y baja se sienten formulados. En el desdentado “Catch A Fade”, la voz fría y melancólica de Palermo es demasiado distante para ofrecer el tipo de ímpetu que necesita el sonido. Por cada momento de monotonía, sin embargo, hay muchos más encendidos con total majestad catártica.

Detalles

Fecha de lanzamiento: 30 de octubre

Etiqueta de registro: Recaída

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí